viernes, 24 de abril de 2009

TOPÓNIMOS DE TELDE: CORTIJO DE FALCÓN Y GAMONAL.

TOPÓNIMOS DE TELDE: CORTIJO DE FALCÓN Y GAMONAL.
Don Alfonso de Gourié y Álvarez, de descendencia francesa, mediante las compra-ventas y aprovechándose de las subastas de las tierras desamortizadas y subastas judiciales, se hará con una gran acumulación de propiedades en diversos municipios de Gran Canaria, también en Telde. Esta familia, a final del siglo XIX, en Arucas, participará activamente en la reintroducción de la caña de azúcar ante la crisis de la cochinilla, con la instalación de la fábrica de San Pedro, actual Ron Arehucas.

El apellido Falcón está muy vinculado al municipio de Telde, dando origen al Cortijo del mismo nombre, cerca de la Hacienda de Rosiana. Igualmente, el Cortijo del Gamonal, toponimia presente en toda la Península, relacionada con la presencia de gamones:

“…Don Alfonso Gourié, dice:
Primero: Que le corresponde en dominio y propiedad por el título que se reseñará una Hacienda denominada de Rosiana, en el territorio municipal de la Ciudad de Telde, que contiene treinta y nueve fanegadas, seis celemines, y trece brazas de tierra labradía y algunos arrifes, equivalentes a veinte y una hectáreas, setenta y cuatro áreas, treinta y nueve centiáreas, mil novecientos siete centímetros cuadrados, con varios árboles, casa y establos, u estanque, una mina con el agua que fluye y debe aprovechar además de los minaderos que baja del Cortijo nombrado de Falcón, y la acequia de argamasa que conduce las aguas al citado estanque para fecundizar los terrenos, y lindan por el naciente terrenos de herederos de don Bartolomé Pérez y Cortijo del Gamonal que fue del Señor Coronel don Francisco María de León, y posee en el día don Juan de León, su hijo, por el sur y poniente el mismo Cortijo del Gamonal perteneciente a don Juan de León, confinando también por el extremo del oeste otros terrenos de don José de la Rocha y por el norte tierras de don Juan Ramos y de don Juan Ventura Martín que fueron de don Juan Chil,…”

Fuente:AHPLP. Manuel Sánchez (año 1864)

TOPÓNIMOS DE TELDE: CORTIJO Y HOYA DE BURGOS.

TOPÓNIMOS DE TELDE: CORTIJO Y HOYA DE BURGOS.

En el año de 1864, en los protocolos notariales de don Manuel Sánchez (AHPLP), aparece la propiedad del Cortijo de Burgos, en la Hoya del mismo nombre, junto al camino de Telde a Valsequillo, de don Salvador Bravo de La Laguna y Falcón, propiedad que recibió por la herencia de sus padres, don Santiago Bravo de Laguna y doña Tomasa Falcón.

La denominación puede proceder del apellido Burgos:

“ …Don Santiago Bravo dice:

Primero: Que le corresponde en dominio y propiedad, por el título que se expresará, la mitad de su cortijo de tierras labradas, de secano, nombrado de Burgos en el territorio municipal de dicha Ciudad de Telde, y punto que denominan Hoya de Burgos; cuyo cortijo en su totalidad consta de catorce y media fanegadas equivalentes a siete hectáreas, noventa y ocho áreas, tres centiáreas, trescientos cuarenta y cinco centímetros cuadrados y linda al naciente tierras que fueron de Antonio López y poseen hoy sus hijos y herederos, al poniente terrenos de Tomás Oliva, al norte camino público que conduce a Valsequillo y a los cercados de Juan Telles y al sur tierras que fueron de don José Navarro y poseen hoy los hijos de don Juan Mireles…”

domingo, 5 de abril de 2009

TOPÓNIMOS DE TELDE: BARRANCO DEL DRAGUILLO




TOPÓNIMOS DE TELDE: BARRANCO DEL DRAGUILLO

Para la creación de los lindes parroquiales se tomaron como divisorios los cauces de los barrancos, que en muchos casos dieron pie a la división municipal, que se inicio tras la muerte de Fernando VII (1833), con las reformas administrativas de Javier de Burgos, durante la Regencia de María Cristina, madre de Isabel II.

Junto con los barrancos, las montañas significativas y otros accidentes geográficos, como la Caldera de Los Marteles, contribuyeron a la creación de las demarcaciones municipales. El cauce del Barranco del Draguillo desde finales del siglo XV deslindó el Señorío de Agüimes del resto del Cabildo o Ayuntamiento de Las Palmas. Con las reformas del siglo XIX, el barranco separó los ayuntamientos de Ingenio y Telde.

La gran diversidad de la vegetación de las islas Canarias, aporta gran número de topónimos. El draguillo es un diminutivo de drago, planta que constituye parte del piso denominado Termocanario Cálido, cuya savia de color rojo, la sangre del drago, era utilizada como remedio medicinal por los pueblos indígenas de Canarias.
Sangre del drago

domingo, 8 de marzo de 2009

TOPÓNIMOS DE TELDE: EL PLATO DE LAS MEDIANÍAS.

TOPÓNIMOS DE TELDE: EL PLATO DE LAS MEDIANÍAS.

La descripción del cercado del Plato, situado en las Medianías, es uno de los pocos casos que encontramos en los protocolos notariales donde nos indican el origen de la toponimia, confirmando que su configuración o la forma del cercado le da nombre al topónimo:

“Una suerte de tierra de sembradío con arbolado frutal y silvestre, denominado el Plato por su configuración situado en la medianía de la jurisdicción de la Ciudad de Telde,…”
AHPLP. Manuel Sánchez, legajo 22 48, año 1871.

A su vez, el topónimo de las Medianías hace alusión, como es obvio, a un término marcado por la altitud del terreno, entre la zona de costa y la zona de cumbre.

TOPÓNIMOS DE TELDE: HOYA DE MONDONGO, CADENAS DEL GUAPO Y BARRANQUILLO DEL NEGRO

TOPÓNIMOS DE TELDE: HOYA DE MONDONGO, CADENAS DEL GUAPO Y BARRANQUILLO DEL NEGRO


Los dichetes o nombretes de los colonizadores han dejado huella en la toponimia de Telde. Cerca de la playa de Melenara, en la documentación histórica, se aprecia la presencia de la toponimia Cadenas del Guapo, desconociendo si realmente era merecedor de ese calificativo. Con frecuencia, el uso del sarcasmo y la ironía popular, se burla de distintos personajes pintorescos, que dejan huella en la historia local.La Hoya de Mondongo, palabra que hace alusión a los intestinos del cochino o carnero, puede ser el origen de un dichete que se pudo transformar en un apellido, de hecho, el origen de los mismos puede ser muy diversos, como un gremio o profesión, de ahí Zapatero.
La toponimia Barranquillo de Negro refleja claramente la introducción de esclavos de ese color de piel en el pasado, especialmente durante el siglo XVI con el desarrollo de los ingenios azucareros.“en la jurisdicción de la Ciudad de Telde, donde nombran Hoya de Mondongo, de cabida de noventa fanegadas, tres celemines, tres cuartillos, con siete cuartas de agua para su riego por el Heredamiento de la Vega Mayor, lindando por el naciente orilla del mar, por el poniente tierras que nombran las Cadenas del Guapo, por el norte otras que llaman Las Rubiesas y camino que sale a la playa de Melenara, por el sur Barranquillo que llaman del Negro” (AHPLP. Manuel Sánchez, legajo 2218).

D. Felipe Enríque Martín SantiagoLicenciado en Filosofía y LetrasProfesor y Miembro del Centro de Interpretación e InvestigaciónEtnográfica e Histórica del CEO Tunte.

domingo, 15 de febrero de 2009

Topónimos de Telde: Tufia"

Topónimos de Telde: Tufia"

Tufia es una palabra que procede de la lengua tamazight, hablado por los canarii, habitantes de Gran Canaria, cuyos genes perviven en nosotros, los nativos actuales de la isla, junto con los linajes de los conquistadores procedentes del reino de Castilla y colonizadores europeos del Archipiélago. Antes de la ocupación europea constituía un poblado costero muy importante, de ahí su interés arqueológico, que debemos proteger y divulgar. Al mismo tiempo, la existencia de especie vegetales amenazadas, hacen del lugar un enclave de interés científico, destacando el chaparro y la piña de mar, junto con los depósitos fósiles dunares de diez metros de espesor, acrecienta el valor de la zona para nuestra la isla de Gran Canaria.Cuando uno dispone de la libertad, que otros no tienen por tener que respetar la disciplina de partido. Cuando no necesitamos entrar en el mercadeo de la lucha por el voto electoral. Nos sentimos atados a nuestra coherencia de pensamiento, que no implica estar en posesión de la verdad, pero sí de la libertad de expresión.En todo momento, siguiendo la Constitución de 1978, por imperativo legal, manifestamos nuestro acuerdo total con el derecho a una casa y un trabajo digno, artículos tan poco respetados por nuestros gobernantes. Que quede claro, en todo momento, en evitación del discurso-replica del demagogo de turno. Sobre la Ley de Costa, manifestar que era necesaria, incluso, se aprobó con demasiada tardanza, siendo ejemplo mundial las costas españolas de lo que no se puede hacer para una buena ordenación de las zonas costeras.Al interés arqueológico y científico se ha unido el interés etnográfico del enclave de Tufia, es decir, interés por el pasado reciente (etnografía). En la vida tenemos que tomar decisiones, entre el pasado reciente o el interés arqueológico y científico, que sin duda alguna, tiene el enclave costero. Nuestros políticos tienen que conjugar con coherencia las siguientes necesidades:1. Casas y trabajo para todos, respetando la Constitución de 1978.2. Defensa de la cultura e identidad canaria.3. Fomento de las excavaciones arqueológicas en Tufia.4. Protección de los enclaves arqueológicos y científicos.5. Protección de toda vivienda que respete la Ley de Costa, con la declaración de lugar pintoresco.6. Divulgación de nuestra riqueza arqueológica, científica y etnográfica.

TOPÓNIMOS DE TELDE: LA CILLA

TOPÓNIMOS DE TELDE: LA CILLA DE LOS LLANOS DE SAN GREGORIO

La toponimia Cilla es muy común en la geografía de Canarias. Con la “invención popular”, mediante la transmisión oral, la confunden con una silla, y entre las versiones creativas está la de la silla del señor, donde se sentaba para administrar su hacienda, y otras que hemos oído.
La Cilla es una palabra que procede del latín, de cella, y significa despensa. Era la casa donde se recogía y guardaba la renta diezmal, parte de los frutos, regularmente la décima, que pagaban los fieles a la iglesia.
Durante el Antiguo Régimen, el estamento social no privilegiado, formado en su mayor parte por el campesinado, tenía que pagar diversos tributos: al rey (realengos), a sus señores y a la Iglesia.
Pues la Cilla, recogida en la documentación histórica, era la casa existente en San Gregorio, donde se guardaba los productos de la tierra, especialmente granos, que sufrían la imposición del diezmo.